miércoles, 27 de mayo de 2009

El orgullo de la raza

Orgullo, prestancia, honra, dignidad, honor, educación, pundonor, soberbia, poderío todos estos adjetivos se me vinieron a la cabeza al ver a María Luisa Muñoz, La Nena, defender sus raíces y sus creencias ante el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo.


Bravo, bravo, bravo………..espero que la justicia sea justa.

3 comentarios:

Dry Martini dijo...

Siento mucho que te hayas tomado tan mal mi post pero, aunque no lo parezca, no hablaba de ti, ni mucho menos tenía intención de ofenderte. En ningún momento, y lo sé porque me lo he releído dos veces, te he llamado imbécil ni cosa por el estilo. Quizás deberías echarle otro vistazo.
No te he insultado porque, para empezar, no me pareces imbécil, no comparto tu opinión, pero no por eso voy a crucificarte y porque no uso el blog para insultar.
Otra cosa, las niñas con 15 años no pueden abortar sin permiso paterno, son las de 16 en adelante. Y, hasta donde yo sé, con esa edad los padres tienen responsabilidades sobre sus hijos, no los políticos de turno. Que por cierto, en caso de abortar tampoco lo harían por Real Decreto, sino por ley, pero bueno.
Te repito, ya que veo que no entiendes el post, que no critico que haya gente que se oponga a la ley, lo que no entiendo es que se intenten mezclar unas cosas con otras, que porque no tengan que consultar a los padres no quiere decir que ninguna lo haga.
Y te insisto que me parece mucho más grave que haya niñas con 14 ó 15 años lleven un embarazado a buen término sin que sus padres lo sepan, con las consecuencias que tiene para ellas y la criatura, a que una de 16 lo haga tras haber hablado con un médico.
Es mi opinión, no tiene que ser universal, ni tu tienes que compartirla. Yo no lo hago con la tuya y no por ello me enfado.
Y con respecto al libro de Kate Moss solo decirte que este último no creo que lo lea, ni mucho menos espero ansiosa que lo publiquen, como parece que sugieres.
En relación a la Vanity Fair por supuesto que pienso seguir leyéndola, y te recomiendo que hagas lo mismo, se aprende mucho, incluso ortografía.
Y por un último un consejo, porque es gratis y porque me da la gana: si escribes un blog acostúmbrate a que la gente que lo lea puede tener opiniones diferentes a la tuya y expresarla. Si no quieres es tan fácil como bloquearlo para que sólo puedan leerlo quienes quieran. Como tu veas. Yo si quieres, ahora mismo dejo de leerte.

Alicia dijo...

Definitivamente tienes razón en lo del consejo gratis, si no quiero críticas no debería escribir este blog, así no me leería nadie. Estoy pensándomelo.
Aclararte, que no estoy ni a favor ni en contra del aborto, cada uno es muy libre de tomar esta decisión en función de sus ideas, sus ideologías y sus circunstancias.
Lo que no me gusta, pero que absolutamente nada, es el que de una manera sistemática se estén dando, desde la casta política, la impresión a la juventud, de que no pasa nada, que este tipo de decisiones son fáciles, que total…. Y volveremos a no estar de acuerdo en esto, eso es seguro.
Y si hablé de valores que intento inculcarles a mis hijos, pues es eso, ni más ni menos, valores personales. Otras personas podrán llamarlos formas de pensar o de actuar, pero a mi me gusta llamarlos valores. Quizás suene carca, pasado de moda o hasta de derechonas, pero me gusta la palabreja por todo lo que conlleva. Es un intento de hacerlos responsables, honrados y buenas personas. Vuelvo a sonar decimonónica, lo se. Pero a mis años no voy a poder cambiar.
Yo también te leo en tu blog. Así que tablas.
Un saludo.

Dry Martini dijo...

La palabra valores a mi me encanta, no es ni decimonónica ni de derechas, tiene mogollón de aplicaciones.
Y sé que me repito, pero porque se cambie la ley no quiere decir que sea fácil tomar esa decisión yo siempre he pensado que de encontrarme en la situación me sería mucho más difícil optar por abortar que no hacerlo, pero cada uno es cada uno.
No dejes de escribir el blog por esto, porque no merece la pena. Te encontrarás con críticas peores (que insisto, que lo mío no era una crítica, ponía de ejemplo tu opinión que no comparto), pero tiene cosas muy buenas como conocer gente que piensa como tu en algunas cosas y contrariamente a ti en otras. Además es un modo genial de desahogarte, mucho más barato y cómodo que el psiquiatra.