Este es uno de esos libros que cuando lo leí por primera vez, por aquella época de juventud idealista, me creó un desasosiego tonto al ver la historia desde el "otro lado": los buenos no eran tan buenos y los malos, malísimos tampoco eran tan malos, malísimos como los pintaban. Las aventuras épicas de los Cruzados que tan someramente había estudiado y que tan "bonitamente" pintaban las películas americanas no eran lo que parecían. Los que parecían vencedores, eran perdedores y viceversa.
Y ahora, vuelto a leer, aunque la situación que plantea es la misma, mi propia perspectiva del mundo me lleva a darme cuenta que el desconocimiento que tengo sobre la cultura musulmana es tan grande como mis propios perjuicios.
Así que además de recomendar esta lectura, por su fácil lectura, por la cantidad de datos históricos que enseña y por la imagen que da a conocer del mundo árabe, voy a tener que ponerme manos a la obra para leerme algún que otro libro de Amin Maaluf, que al menos además de intentar aprender sobre la cultura me hará entretenido el mal tiempo que dicen que se avecina.