miércoles, 3 de junio de 2009

Miedo a volar

Con el terrible accidente aéreo del Airbus de Air France se me han vuelto a la cabeza todos los miedos que me supone el volar. Quizás es porque las vacaciones están a la vuelta de la esquina y con ellas vienen los vuelos de aquí para allá.
Trato de pensar en lo que dicen las estadísticas sobre los accidentes aéreos y todo lo que he leído sobre los miedos a los aviones y demás paranoias que le entran a una cuando pone un pie en un aeropuerto, aunque sólo sea de visita.
No dejo de pensar que a mi edad y con la cantidad de horas que he pasado en los aviones ya debería al menos estar acostumbrada a manejar mis fobias. Pero no hay manera.
Se me pasan por la cabeza tropecientas mil cosas y casi ninguna es coherente. Así deben ser las fobias ¿no?
Lo de hacer un cursillo de esos que proponen las compañías aéreas para poder manejar nuestros miedos ha pasado por mi mente, pero hasta ahora no he sido valiente ni para eso. Sigo abrochándome el cinturón de seguridad a tope, y sin quitarlo ni para ir al servicio, sentándome como si fuera un palo de escoba, acelerando con mi pie en los despegues y frenando en los aterrizajes, sentándome en el pasillo y bajando la persiana (pese al cabreo o las risas de mis hijos), y si, lo reconozco, tomándome media docena de cervecitas antes de poner un pie en la escalerilla para darme un falso valor.
He intentado convencerme de que se me quitaría el miedo si supiera como se maneja el cotarro de dirigir un avión, pero solo es eso, un intento de autoengaño, porque el pensar que para aprender hay que subirse…….ufffffff…… sudo la gota gorda y a chorros.

Con todo, mi más sincero pésame para todos los familiares de las victimas de este accidente aéreo.

2 comentarios:

Fernando del Busto dijo...

Nuestro pésame y oraciones para las familias. Y, para los que tienen miedo a volar, que recuerden el cuento Muerte en Teherán, de Juan Benet. En resumen: La muerte se sorprende al encontrar a un criado en un mercado de Teherán. El criado, al llegar a casa, se lo cuenta a su señor y le pide permiso para huir y pasar esa noche en Basora. El señor accede. Más tarde, la muerte va a la casa y pregunta al señor por su criado. "Como vio tu susto al verlo en el mercado, me pidió permiso para huir a Basora". La muerte respondió: "me sorprendí al verlo en Teherán, porque esta noche debía recogerlo en Basora".

Alicia dijo...

Gracias por la recomendación. Pero lo mio no es miedo a la muerte, es fobia a noseque, a no controlar la situación, a el estar encerrada, y no la consigo controlar....
Pero de todas maneras me leeré Muerte en Teherán de Juan Benet